Glaucoma: es la primera causa de ceguera irreversible
En Argentina, el 50% de las personas no sabe que lo tiene.
Domingo, 08 de marzo de 2026
El glaucoma es una enfermedad del nervio óptico del ojo que es el que transmite al cerebro la señal para poder ver, es una dolencia silenciosa que puede llevar a la ceguera si no se la detecta a tiempo y en Argentina, el 50% de la población no sabe qué es, mientras que además no se tomó la presión ocular en los últimos cinco años, un dato que refuerza la importancia de los controles oftalmológicos anuales a partir de los 40.
En un informe al que accedió la Agencia Noticias Argentinas se indicó que, en el marco de la Semana Mundial del Glaucoma que se lleva acabo del 8 al 14 de marzo, especialistas advierten sobre la importancia de realizar controles oftalmológicos de rutina para detectar a tiempo una enfermedad que es la primera causa de ceguera irreversible en el mundo.
El 50% no sabe que lo tiene
A nivel mundial, se estima que más de 80 millones de personas viven con glaucoma, pero aproximadamente el 50% de quienes lo padecen no lo sabe, ya que en sus primeras etapas no presenta síntomas, mientras que en Argentina, más de un millón de personas conviven con esta enfermedad que afecta a más del 6% de los mayores de 40 años y al 10% de los mayores de 70.
Sin embargo, el desconocimiento sigue siendo alto: el 50% de la población no sabe qué es el glaucoma y nunca se tomó la presión ocular.
Enfermedad crónica y progresiva
“El glaucoma es una enfermedad crónica y progresiva que daña el nervio óptico y va produciendo lentamente pérdida del campo visual. El problema es que generalmente no da síntomas, no duele y no da señales tempranas, por lo que muchas veces llegamos tarde al diagnóstico cuando ya el daño es irreversible”, explicó el Dr. Gabriel Bercovich (M.P. 12.089), oftalmólogo especialista en glaucoma y vicepresidente de la Asociación Argentina de Glaucoma (ASAG).
La prevalencia de esta dolencia en los ojos aumenta con la edad, por eso se recomienda realizar un control oftalmológico anual a partir de los 40 años, incluso antes si existen factores de riesgo como antecedentes familiares, presión intraocular elevada, miopía o hipermetropía alta o diabetes.
“No es necesario esperar a tener síntomas. El objetivo es diagnosticar antes de que la persona note una alteración. Actualmente existen opciones de tratamiento efectivas, como gotas que reducen la presión ocular, que permiten preservar la visión cuando la enfermedad se detecta a tiempo o láseres”, agregó Anahí Lupinacci (M.N. 107.784), médica oftalmóloga especialista en glaucoma y subjefa del servicio de oftalmología del Hospital Universitario Austral.
Los especialistas recuerdan que las personas con diagnóstico de glaucoma deben realizar controles periódicos, al menos una o dos veces al año, y permanecer bajo seguimiento oftalmológico de por vida.
El tratamiento y la supervisión regular permiten mantener una buena calidad de vida y evitar la progresión hacia la ceguera.
La importancia de tomarse la presión ocular
"En Argentina, el 40% de la población no se tomó la presión ocular en los últimos 5 años. El principal factor de riesgo para esta enfermedad ocular, está dado por la presión intraocular elevada y esto lastima al nervio óptico. Si no se trata, el daño continuo sobre el nervio puede conducir a defectos del campo visual, discapacidad visual y hasta ceguera", explica la Dra. María Angélica Moussalli (M.N. 80.561), oftalmóloga del Hospital Italiano de Buenos Aires.
La experta señaló que la presión ocular normal varía de 10 mmHg a 21 mmHg en la población por lo cual, un valor mayor a estos indicaría que se está padeciendo glaucoma, mientras que luego indicó los diferentes tipos de glaucoma: el congénito, el juvenil, el del adulto de ángulo abierto o cerrado y el secundario que se produce tras haber recibido un traumatismo o por el uso de corticoides.
El más frecuente es el primario de ángulo abierto el cual suele aparecer a partir de los 35-40 años de edad, por lo cual es importante realizar un control oftalmológico anual a partir de los 40 años e, incluso, antes si hay factores de riesgo o se tiene familiares con glaucoma y, durante el mismo, se debe solicitar un examen oftalmológico de detección del glaucoma que incluya la toma de la presión ocular, curvas diarias, fondo de ojos y revisión de la función del nervio óptico con el campo visual.
Si se padece glaucoma se debe saber que el tratamiento tiene como meta controlar la presión intraocular y detener la progresión del mismo y existen diferentes formas de tratamiento, desde la aplicación de gotas diarias, pasando por láseres hasta una cirugía incisional, mientras que, si el oftalmólogo indica un tratamiento vía medicación, habrá que colocar las gotas en el horario indicado, utilizando recordatorios si fuera necesario y reponiendo la medicación a tiempo.
Fuente: NA




