"Dicen que soy aburrido"
Murió Ramiro Agulla, el publicista que llevó a De la Rúa a la Casa Rosada
El autor de varios de los avisos y las campañas más populares de la TV y la política de los últimos 30 años.
"Traté de convertir mi bronca en algo positivo”, repetía Ramiro Agulla cuando evocaba el momento de la muerte de su padre.
Y vaya si lo logró. Fue el responsable de las principales campañas publicitarias de la Argentina en los últimos 30 años.
Son reconocidas a pesar del paso del tiempo y más de uno se reconocerá cantando los jingles de sus avisos.
"Dicen que soy aburrido"
Pero no sólo eso, su talento lo llevó también a incursionar en campañas políticas no sólo en la Argentina.
Fue el responsable de una de las más recordadas de la Alianza que llevó al gobierno a Fernándo de la Rúa y a Chacho Álvarez.
Para marcar el contraste de "pizza con champagne" con que se criticaba al gobierno de Carlos Menem, el candidato radical hablaba así desde un despacho: "Dicen que soy aburrido, será porque no manejo Ferraris".
También diseñó campañas para Vicente Fox en México y Michelle Bachelet en Chile.
Talento inagotable
Nació en Río Gallegos y desde la firma Young y Rubicom comenzó a mostrar todo su talento inagotable. Conoció a Carlos Baccetti, se hicieron muy amigos y formaron la agencia Agulla y Baccetti, que revolucionó a esa industria.
Murió a los 62 años, pero su legado estará siempre vigente.
Un estilo único que marcó una manera de hacer publicidad
Ramiro Agulla fue uno de los creativos que transformó para siempre la publicidad argentina. S
u nombre quedó asociado a una nueva forma de comunicar, basada en el humor, la emoción y la construcción de historias capaces de convertirse en parte de la cultura popular.
Durante las décadas de 1990 y 2000 lideró algunas de las campañas más recordadas del país y logró que la creatividad argentina alcanzara reconocimiento internacional.
Su gran salto llegó cuando fundó, junto con Carlos Baccetti, la agencia Agulla & Baccetti, una dupla que revolucionó la industria publicitaria.
Desde esa agencia desarrollaron campañas para empresas como Telecom, YPF, Quilmes, Renault, Coca-Cola, Visa, CTI, Nike y múltiples marcas líderes del mercado, con un estilo innovador que rompía con los formatos tradicionales y apostaba por piezas cinematográficas y de fuerte impacto emocional.
"La llama que llama"
Para promocionar a la empresa Telecom, creó una campaña con la consigna "La llama que llama". Para hacer un brillante juego de palabras, utilizando unas marionetas o muñecos animados como llamas (animal autóctono) que, justamente, "llamaban" por teléfono a los lugares más inesperados con los diálogos más desopilantes.
En uno de esos spots dice: "Hola, ¿cuartel de bomberos de Paraná?, ¿sabe quién habla? Habla la llama...". Acompañado por otras llamas que se matan de risa y, luego, agrega al escuchar la respuesta del otro lado del teléfono: "El bombero está en llamas".
Esa campaña realizada para la empresa de telefonía se convirtió en un fenómeno social y es considerada una de las publicidades más exitosas de la televisión argentina.
"Gol, gol, gol, en tu cabeza hay un gol"
También dejó avisos memorables para otras grandes compañías que aún hoy son recordados como clásicos de la publicidad nacional.
Se ocupó varias veces de un tema tan actual como el mundial de fútbol. Crearon un spot que marca la emoción de un hincha por la selección argentina, sentimiento que se trasmite de generación en generación. Fue para la cerveza Quilmes, con el spot "gol, gol, gol, en tu cabeza hay un gol".
En un momento dice: "Cuando eras chico muy muy chico te llevó tu papá y nunca más, nunca más, lo pudiste dejar".
Consultor y asesor
Su prestigio trascendió el ámbito comercial y lo llevó a convertirse en uno de los consultores políticos más buscados de América Latina.
Más tarde asesoró a dirigentes como Carlos Menem, Francisco de Narváez, José Manuel de la Sota, Sergio Massa y Florencio Randazzo, además de participar en campañas electorales en Chile, México y Estados Unidos.
Premios y reconocimientos
A lo largo de su carrera recibió numerosos premios nacionales e internacionales, incluidos reconocimientos en los festivales publicitarios más importantes del mundo, como Cannes Lions, donde la creatividad argentina comenzó a ganar un lugar de privilegio.
Su trabajo fue estudiado en universidades y escuelas de publicidad, mientras que varias de sus campañas pasaron a formar parte del patrimonio creativo de la industria.






