30 Días de Noticias
Dom, 20/09/2026 | 11:35
19.7ºC / 87%

19.7ºC / 87%

Lunes 21 de Septiembre

Max: 18.9º
Min: 12.2º

Martes 22 de Septiembre

Max: 16.6º
Min: 7.9º

Miércoles 23 de Septiembre

Max: 21º
Min: 8.5º

Jueves 24 de Septiembre

Max: 26.5º
Min: 11.8º

Viernes 25 de Septiembre

Max: 28.4º
Min: 16º

Locales
20.09.2026

De tocar fondo a la gloria dorada

Juliette Duhaime, la entrerriana que cosechó dos oros en los Suramericanos

Nació en EE.UU. Se crió en Paraná y encontró en las aguas del río Paraná una tabla de salvación frente a las adicciones.


En las aguas de la laguna Setúbal se escribió una de las historias más conmovedoras e inspiradoras de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026.

Juliette Duhaime, la atleta de doble nacionalidad que eligió representar a la Argentina y a su tierra entrerriana, cerró una actuación memorable tras conquistar dos medallas de oro en Stand Up Paddle (SUP), coronándose campeona en las modalidades Sprint y Técnico.

Su camino al podio comenzó el martes pasado, cuando se impuso en la exigente competencia de Sprint femenino tras detener el reloj en 1:03.72.

Lejos de conformarse, al día siguiente volvió al agua para revalidar su supremacía internacional en la prueba de Técnico femenino, sellando un doblete dorado impecable que hizo retumbar los aplausos en las orillas santafesinas.

Historia de superación 

Nacida el 3 de noviembre de 1997 en Tenafly, New Jersey, hija de padre estadounidense, Mathew, y madre paranaense, Cristina Fresoli, Juliette desembarcó en Paraná, en la capital de Entre Ríos, a los 11 años.

Durante su infancia y adolescencia exploró múltiples disciplinas deportivas, desde vóley, fútbol y hockey hasta karate y gimnasia, pero su verdadera transformación llegó más tarde.

A pesar de tener la opción de competir por su país natal, la atleta sintió un llamado más profundo por la bandera argentina y la ciudad que la cobijó; y sobre todo porque fue el lugar donde se enamoró del SUP. Sin embargo, antes del éxito deportivo, debió atravesar un período oscuro marcado por el abuso de sustancias y la falta de rumbo personal.

Fue a los 18 años cuando descubrió el Stand Up Paddle. Tras un primer contacto con la tabla en Estados Unidos, regresó a Paraná buscando una salida.

Fue amor a primera remada

Al enterarse de las clases que dictaba Francisco Giusti -pionero de la disciplina en la zona- en el Balneario Municipal, no dudó en contactarlo.

“Le mandé un mensaje y a los dos días, tomé mi primera clase. Me encantó. Fue amor a primera remada”, recordó con emoción la deportista.

El deporte me salvó la vida

Al reflexionar sobre aquel punto de inflexión, Duhaime afirma con contundencia que “el deporte me salvó la vida”. Explicó que atravesaba un momento sumamente difícil y que siente que la disciplina llegó a través de la fe en el instante exacto en que más la necesitaba.

“Es un honor. Le doy toda la gloria a Dios y esta medalla va para toda la Argentina y para mi familia que me acompaña y está siempre conmigo”, expresó tras sus victorias.

“Ser local es más especial todavía; que pueda venir mi familia a acompañarme me hace muy feliz, por eso estoy súper emocionada”.

La disciplina detrás del éxito

Llegar a la cima mundial y continental exigió una reestructuración absoluta de su rutina. Juliette detalló que entrena seis días a la semana en doble turno y que organizó toda su vida cotidiana alrededor del alto rendimiento, desde la nutrición y el descanso hasta sus círculos profesionales y personales.

Su hermano, Nicolás Duhaime, fue una pieza clave en esta preparación integral, brindándole apoyo constante durante los duros entrenamientos diarios. Sin sortarle la mano, tras salir del agua, Nicolás manifestó el enorme orgullo que representa ver sus logros.

“Ver lo que logró es un orgullo enorme. Es un gran ejemplo que muestra que con deseo, constancia y disciplina, cualquier persona puede lograr cualquier cosa. Ella inspira a mucha gente”, remarcó.

Apoyo familiar y un mensaje esperanzador

El marco de los Juegos Suramericanos permitió un reencuentro muy anhelado. Dado que la agenda internacional exige viajes constantes, la presencia de sus seres queridos en la laguna Setúbal le dio un matiz inolvidable a la coronación.

Su madre, Cristina Fresoli, no ocultó las lágrimas al destacar el orgullo y la emoción que siente por todo el progreso de su hija, valorando la oportunidad de haber podido acompañarla y “hacerle el aguante” en territorio santafesino.

En tanto, su padre, Mathew Duhaime, definió el logro como un verdadero regalo fruto del esfuerzo de Juliette y expresó su profundo agradecimiento por lo vivido.

Saber que se puede

Consolidada como campeona mundial y flamante bicampeona suramericana, Juliette Duhaime no quiso despedirse de la competencia sin dejar un mensaje motivacional dirigido a las futuras generaciones.

“Quiero decirles a todos que se puede, que nunca es demasiado tarde. Cada mañana que te levantás, tenés la decisión de ser un 1% mejor que ayer. Cada decisión que tomes te va a acercar a tu meta. Juntate con gente del bien, rodeate de personas que estén buscando lo mismo que vos; es muy importante tu círculo. Y sabé que hay alguien allá arriba que te está guiando, que te ama y que hay esperanza”, cerró Juliett Duhaime.

COMENTARIOS
Encuesta

Perros peligrosos: proponen prohibir la cría, tenencia y venta. ¿Estás de acuerdo?

RESULTADO

arrow_upward