Cien científicos quedarán en Rosario afuera del Conicet
Por el fuerte recorte presupuestario del gobierno nacional.
Jueves, 15 de diciembre de 2016
Becarios de distintos institutos del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) en Rosario realizaron este miércoles una nueva movilización para dejar al descubierto el recorte en los ingresos dispuesto por el gobierno nacional para el año próximo.
La protesta volvió a incluir la ya clásica “lavada de platos”, en alusión al mandato que les endilgó Domingo Cavallo en la década del 90, cuando era ministro de Economía y respondió así a las protestas que los científicos hicieron hace dos décadas, por los mismos motivos que ahora.
Según estimaciones gremiales, en la ciudad el año próximo un centenar de investigadores quedarán en la calle al concluir las becas que ganaron por concurso y no pasar a la planta permanente del organismo científico argentino.
FUERTE RECORTE
Tal como fuera publicado por este medio días atrás, el fuerte recorte presupuestario que desde el gobierno nacional se impuso a la ciencia y tecnología impactó de lleno en los traspasos a la carrera de investigador científico del Conicet, que verá reducido en un 60 por ciento los ingresos.
En ese marco, los delegados de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) en el organismo convocaron a una nueva jornada de lucha con un paro que se sintió en todo el país, cuya réplica en Rosario fue acompañada con una concentración en la esquina de la Facultad de Ciencias Bioquímicas y Farmacéuticas, en Urquiza y Suipacha.
RECUERDOS DEL FUTURO
Los becarios e investigadores locales realizaron una volanteada, con corte de calles incluido. Y volvieron escenificar la protesta con un “lavado de platos”, evocando el mandato público que les hizo Domingo Cavallo el 24 de septiembre de 1994, cuando era ministro del primer gobierno del presidente Carlos Menem y los investigadores reclamaban mejores sueldos y condiciones realizar su trabajo. “Que se vayan a lavar los platos”, espetó el cordobés.
LA MISMA HISTORIA
El episodio mostró el desprecio y escaso lugar que por entonces el gobierno de cuño aperturista y desregulador le otorgó a la investigación científica. Ese panorama -dicen los trabajadores del Conicet- ahora, 22 años después, parece repetirse.
Contra ello se montó ayer la jornada de protesta, que se extendió hasta el mediodía y contó con la presencia de becarios de los institutos de Biología Molecular y Celular (IBR), de Química (Iquir) y de Fisiología Experimental, entre otros.
Los protagonistas buscaron poner al descubierto la “crítica” situación en que se encuentra el sistema público de ciencia y tecnología, y, sobre todo, los cientos de trabajadores que se encuentran bajo el “riesgo inminente” de ser “expulsados” del organismo.
Es que el recorte presupuestario pone en duda la continuidad de los científicos que planeaban seguir su carrera en el Conicet. “Muchos compañeros que están terminando su beca y pidieron el ingreso a carrera para poder seguir adelante con su trabajo van a quedar en la calle a raíz del estas reducciones”, indicó Pablo Rullo, delegado de ATE.
CIFRAS
A nivel nacional, el Conicet cuenta con 23 mil trabajadores, de los cuales 20 mil realizan tareas de investigación. El resto son administrativos y personal de “apoyo”. En ese marco, son alrededor de 10 mil, apenas poco menos de la mitad, son becarios con contratos temporales.
“Cada año cerca de un 10 por ciento de esos becarios pasa a planta permanente. Y ahora serán muchos menos. Nosotros entendemos que quienes no ingresan son despedidos. La no renovación del contrato es, de alguna forma, un despido encubierto. Sobre todo cuando hay casos en donde se viene manteniendo una relación laboral muy larga. Algunos ya tenemos hasta 8 años dentro del Conicet”, indicó Pablo Mortera, un becario post doctoral.
El investigador explicó que quienes no continuarán en 2017 fueron ya evaluados positivamente y recomendados por las comisiones asesoras para poder ingresar a planta, lo que genera un malestar mayor.
Si bien no hoy datos oficiales, se estima que en Rosario serán alrededor de un centenar los científicos que quedarán sin empleo. “No sabemos el número exacto de perjudicados porque no son públicas las listas de postulantes ni los ordenes de mérito”, explicó Rullo. Según supone esos datos les serán informados pocos días antes de Navidad, en la semana del lunes 19.
ARGENTINA EXPOTENCIA
Santiago Bartolato, investigador adjunto del Conicet, con el recorte a la ciencia el país lo único que hace “es perder su desarrollo autónomo”. Y también la región: “Rosario aporta en dos ramas muy importantes. Una tiene que ver con la cuestión vinculada a la agrotecnología, donde la ciudad es muy fuerte, con institutos que tienen gente muy capacitada para ponerle valor agregado al desarrollo de un sector donde Argentina es potencia. Y después hay un avance grande vinculado a la química”, señaló.
Fuente: Elciudadanoweb.com





