La pobreza volvió a subir y alcanzó al 30,1 % de la población
Hay 14 millones de argentinos que son pobres
Los números muestran un aumento de la pobreza del 27 %.
La pobreza alcanzó al 30,1% de la población argentina durante el primer trimestre de 2026, según los últimos datos del Indec. La cifra muestra un aumento frente al 27% registrado en el tercer trimestre de 2025.
En seis meses, la cantidad de personas en situación de pobreza creció en unas 1.477.000 personas, de acuerdo con los cálculos de la consultora LCG.
Con este incremento, unas 14.060.000 personas quedaron por debajo de la línea de pobreza.
La indigencia también aumentó, aunque en menor medida. Pasó del 6,1% al 6,5% en el mismo período.
La pobreza frenó su tendencia a la baja
Los datos marcan un cambio en la evolución de los indicadores sociales.
La comparación anual todavía muestra una mejora. La pobreza había alcanzado el 31,6% en el primer trimestre de 2025.
Sin embargo, el aumento registrado durante los últimos seis meses interrumpió el descenso que se había observado previamente.
LCG comparó el primer trimestre de 2026 con el tercero de 2025. La consultora explicó que ambos períodos permiten una comparación más adecuada porque incluyen el impacto de los aguinaldos sobre los ingresos de los trabajadores formales.
Para Agustín Salvia, director del Observatorio Social de la UCA, los nuevos datos muestran el final de una etapa de descenso de la pobreza.
Según su análisis, el escenario actual combina un estancamiento con señales de deterioro. El efecto resulta más visible en la pobreza, mientras que la indigencia presenta un empeoramiento gradual entre los hogares con menores ingresos.
Los precios de las canastas crecieron más que los salarios
Uno de los factores que explican el cambio está relacionado con la evolución de los ingresos frente al costo de vida.
Durante el primer trimestre de 2026, la Canasta Básica Alimentaria aumentó 11,6%. En el mismo período, la Canasta Básica Total subió 9,6%.
El índice salarial total, en cambio, avanzó 8,6%.
Los salarios registrados tuvieron un crecimiento todavía menor: 7%.
La diferencia implica que los ingresos laborales perdieron terreno frente al costo de las canastas que se utilizan para medir la pobreza y la indigencia.
La informalidad también ganó peso
Otro de los cambios señalados por Salvia es el crecimiento de la informalidad laboral.
La proporción de personas ocupadas en empleos informales llegó al 44,2%.
El análisis sostiene que la cantidad total de puestos de trabajo se mantuvo relativamente estable. Sin embargo, aumentaron las formas de empleo con menor estabilidad y protección.
Esta situación afecta la capacidad de los hogares para sostener sus ingresos frente a los aumentos de precios.
El peso de las tarifas sobre los hogares
Las tarifas también aparecen entre los factores que explican el deterioro.
Los gastos de energía, transporte, alquileres y otros servicios aumentaron por encima del nivel general de precios y de las actualizaciones salariales y de ingresos.
Estos gastos resultan difíciles de reducir para las familias. Por eso, pueden ocupar una mayor parte del presupuesto mensual y dejar menos dinero disponible para alimentos y otras necesidades.
Jubilaciones y asignaciones con menor capacidad de respuesta
Las transferencias sociales representan otro elemento del escenario.
Jubilaciones, pensiones y asignaciones se actualizan con dos meses de diferencia respecto de la evolución de los precios. Cuando los costos aumentan con mayor velocidad, los ingresos pueden perder poder de compra.
El análisis también señala una cuestión vinculada con el índice de precios utilizado para esas actualizaciones.
Según Salvia, el indicador todavía no incorpora la actualización de ponderadores prevista a partir de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares 2017/18.
Esto puede reducir el peso que tienen las tarifas y los servicios dentro del cálculo. Como consecuencia, las transferencias pueden perder capacidad para acompañar el gasto de los hogares más vulnerables.
Una economía con resultados diferentes según el sector
El comportamiento de la actividad económica tampoco es uniforme.
Algunos sectores, como el agro y la energía, muestran crecimiento. En cambio, la industria, el comercio y la construcción presentan caídas o permanecen estancados.
El sector público también aparece entre las actividades con dificultades.
Estos sectores tienen una característica en común: concentran una importante cantidad de trabajadores.
Por eso, la evolución desigual de la economía también influye sobre el mercado laboral y los ingresos de los hogares.
Qué muestran los nuevos datos sobre la pobreza
El aumento de la pobreza durante el primer trimestre de 2026 marca un cambio respecto de la tendencia observada durante el año anterior.
Los principales factores señalados en el análisis son el crecimiento de las canastas básicas por encima de los salarios, el avance de la informalidad y el mayor peso de las tarifas y otros gastos fijos.
A esto se suma una recuperación desigual de la actividad económica.
El resultado es un escenario en el que la pobreza vuelve a crecer y la mejora de los indicadores sociales pierde fuerza.
Fuente: LT9







